Lita Cabellut nació en uno de los barrios marginales de Barcelona. Pasó su infancia pidiendo limosna entre la Boqueria y el Port Vell. Sus primeras pinturas eran retratos de proxenetas y prostitutas que había visto cuando era tan sólo una niña.

Abandonada por su madre, vivió ocho años en las calles y sobrevivía a base de pedir limosna. Lita Cabellut es la única española en la lista de los artistas más cotizados del mundo y sin embargo, en nuestro país nadie la conoce. Nadie habla de ella. Pero solo hay dos españoles que vendan más que Lita Cabellut en subastas de todo el mundo: Juan Muñoz y Miquel Barceló.

Después está ella, en el puesto 333, como la única mujer de nuestro país en ese ‘top 500’ de los artistas contemporáneos más cotizados del planeta. Los famosos Antonio López o Jaume Plensa ni siquiera aparecen en la lista que publica cada año Artprice, referencia en el mercado de subastas.

 

Lita Cabellut was born in one of the slums of Barcelona. She spent her childhood begging between La Boqueria and Port Vell. Her first paintings were portraits of pimps and prostitutes that she had seen when she was just a child.

 

 

Abandoned by her mother, she lived on the streets for eight years and survived by begging. Lita Cabellut is the only Spanish woman on the list of the world’s most sought-after artists, yet no one in our country knows her. Nobody talks about her. But there are only two Spaniards who sell more than Lita Cabellut at auctions around the world: Juan Muñoz and Miquel Barceló.

 

Then there is her, in position 333, as the only woman from our country in that ‘top 500’ of the most sought-after contemporary artists on the planet. The famous Antonio López or Jaume Plensa do not even appear on the list published every year by Artprice, a reference in the auction market.